APRENDIENDO A AMAR
Intimidad.
El enamoramiento y la magia del romance hacen olvidar los defectos del otro. Y cosas que parecían no molestar, como el fútbol, el desorden o el orden excesivo, con el matrimonio y la convivencia, cobran importancia. Incluso, aparecerán aspectos desconocidos. Adaptarse no es fácil, pero es aquí cuando comienza el camino al verdadero amor.
El tiempo del noviazgo, la decisión del matrimonio, los preparativos, la ceremonia, la fiesta, la luna de miel... todo podría resumirse en un idílico cuento con final feliz. Pero es el comienzo de la realidad. Los novios comienzan un período nuevo de adpatación y ajustes, que, si no coincide con las expectativas de la pareja, puede resultar desconcertante, y muchas veces convertirse en una frustración.
En la primera etapa se tiende a idealizar al novio o a la novia, se minimizan o se niegan los defectos y hasta incluso se le agregan cualidades que muchas veces no tiene.
Las expectativas irracionales pueden generar conflictos. Si una mujer se casa pensando que va a satisfacer todas las necesidades de su pareja, ser una excelente profesional, una ama de casa y cocinera innovadora, amante y luego madre ejemplar, probablemente se pegue un golpe contra la realidad, porque nadie puede hacerlo de un dia para el otro.
Aunque la pareja se conozca hace años, es en la convivencia cuando realmente se llega a conocer al otro, con sus hábitos, manías, horarios y costumbres. Múltiples aspectos desconocidos durante el noviazgo. Ciertas cosas se vuelven cotidianas: pagar las facturas, cocinar, ir al supermercado, planchar camisas, ronquidos, problemas sexuales, estrés... ¿Cómo superar estos problemas? Aprendiendo a amar...
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