| LA VARIEDAD DE ACAPULCO
Acapulco ha sido elegido como lugar de descanso o de diversión. La razón es muy sencilla: por un lado su belleza natural resulta especialmente atractiva para cualquier persona; por el otro, se puede decir que Acapulco se ha universalizado, con lo cual hay diversiones para todos los gustos, para todas las edades y para todos los presupuestos.
El mayor atractivo, por supuesto, son la playa y el mar que la acompaña para ofrecer mil posibilidades de diversión. El chinchorro es tradicional en la playa de Hornos y es algo muy llamativo para los turistas.
La magia de Acapulco comienza por sus playas de dorada arena, aguas tibias y exóticas palmeras, que constituyen uno de los principales atractivos de Acapulco que se extienden más de 18 kilómetros. De oeste a este, haga un recorrido por las tradicionales playas de Caleta y Caletilla, La Roqueta, Hornos, Papagayo, La Condesa, Icacos, Puerto Marqués, Revolcadero y las playas vírgenes de La Bonfil y Barra Vieja, a las que se llega pasando por el aeropuerto por una carretera junto al mar.
Los amantes de la buena comida, en Acapulco son recibidos con manteles largos y es que este destino ofrece al visitante una enorme gana de excelentes restaurantes para satisfacer los paladares más exigentes. Por eso, sea cual sea el gusto y antojo de los comensales, la gastronomía acapulqueña les dejará más que satisfechos. Desde los típicos platos de la región como el pozole, las tostadas guerrerenses, las picadas, los tamales de hoja de plátano y el relleno (plato preparado con carne de cerdo). En el centro, en las playas y a lo largo de la costa, encontrará restaurantes típicos en donde preparan los mariscos al estilo del lugar y con el autentico sabor del puerto. |