| SELECCIÓN DEL MENÚ
Una vez seleccionado el lugar de celebración, la elección del menú es el paso siguiente que los novios deben definir. El menú no dependerá sólo de lo que a vosotros os encante, sino que tendréis que tener en cuenta otros detalles, como el número de invitados, la estación del año, si se trata de comida o de cena, y sobre todo, que sea elaborado con productos de calidad.
El menú variará si queréis ofrecer a vuestros invitados un cóctel previo. Se trata de algo muy aconsejable ya que mientras vosotros terminéis vuestra sesión de fotos a la salida de la iglesia, los invitados estarán conversando entre ellos con una copita en la mano y saboreando deliciosos canapés en lugar de estar sentados en las mesas, jugueteando con los cubiertos hasta que hagáis vuestra entrada estelar. En este caso lo habitual es suprimir los aperitivos del menú y pasar directamente al primer plato.
Lo habitual es comenzar con una crema (fría en verano y caliente en invierno) o una ensalada y continuar con pescado, carne, postre y finalmente la tarta nupcial. Si el cóctel de bienvenida ha sido muy abundante es normal que tras el primer plato se pase directamente a la carne (siempre teniendo en cuenta que los invitados vegetarianos puedan optar por el pescado si lo desean).
Los expertos recomiendan inclinarse por productos de temporada ya que de esta manera os aseguráis que sean frescos y además el precio será más acorde. También es una buena idea incluir platos típicos de la zona (donde lo celebráis o del lugar de procedencia de alguno de los dos) y sobre todo pensar que tendréis que elaborar un menú adaptado al gusto de a la mayoría de los invitados.
Otro punto a tener en cuenta es la confesión religiosa de los invitados. Tendréis que saber que los judíos no pueden comer marisco, pescado sin escamas, animales que se arrastren y no pueden mezclar leche y carne. Los musulmanes, por su parte, no prueban el alcohol ni cerdo y la carne ha de proceder siempre de animales sacrificados según su propio rito.
Es importante que os dejéis aconsejar por el profesional encargado de elaborar el menú. Aunque la elección sea vuestra, si la lista de invitados es enorme es fácil que haya algún plato que no sea aconsejable ya que si estáis empeñados en servir solomillo a 500 personas lo normal es que sea prácticamente una misión imposible. |